Hace tres meses escribí un post donde contaba lo que esperaba de mi tratamiento con estrógenos. Tenía muchas expectativas, dudas y esa mezcla tan conocida de: "ojalá esto me ayude, pero vamos a ver qué pasa".
Hoy vuelvo con una actualización más realista. Porque una cosa es empezar un tratamiento con esperanza y otra muy distinta es vivirlo en la piel durante varias semanas.