El dilema del dulce: ¿Cómo endulzar la vida sin que tus hormonas sufran?

sustitutos del azucar sobre una mesa

Si tuvieras una moneda por cada vez que alguien te ha dicho "es azúcar natural, así que no pasa nada", probablemente ya te habrías pagado unas vacaciones. Pero siendo realistas: tu cuerpo procesa el azúcar de la miel casi igual que el del azúcar blanco. 

Para tus hormonas y especialmente cuando estamos en plena perimenopausia o menopausia, el problema no es el sabor dulce, sino el "pico" de energía que nos regala y el "bajón" que nos deja después. 

Ese vaivén es lo que suele disparar los sofocos y los antojos locos.
Aquí tienes una guía para navegar el mundo del dulce sin perder la cabeza (ni el equilibrio). 

mujer comiendo dulces


1. Los "lobos con piel de cordero" (Endulzantes naturales) 

Miel, sirope de arce, azúcar de coco, panela... Suenan fenomenales, ¿verdad? Son más "limpios" y tienen algún que otro nutriente, pero siguen siendo azúcar. 

  • La regla de oro: Si endulza como el azúcar, cuenta como azúcar. Úsalos como una joya, en dosis pequeñas, y no "a ojo". Un chorrito generoso de miel en el yogur sigue siendo un bombazo para tu glucosa. 


2. Los aliados sin calorías (Para frenar el pico) 

Si tu objetivo es dejar de sentir esos antojos constantes, estas opciones son herramientas muy útiles: 

  • Stevia, Eritritol, Fruta del Monje o Alulosa: No te van a dar el subidón de azúcar. 
  • El consejo: Empieza con poco. Algunos pueden sentar un poco pesados al principio (¡no queremos gases!), así que ve probando cuál le sienta mejor a tu digestión. Mira siempre la etiqueta: cuanta menos mezcla de ingredientes raros, mejor. 

3. El truco del almendruco: Endulzar sin endulzante 

A veces no necesitamos azúcar, sino aroma. 

  • Canela y vainilla: Son las reinas. Engañan al cerebro y hacen que cualquier yogur o café parezca mucho más dulce de lo que es. 

  • Cacao puro, ralladura de limón o compota de manzana: Funcionan de maravilla para dar ese toque de postre sin disparar la insulina.

canela.limos,manzanas y cacao

Tu plan de "Cambio de Ruta" 

No hace falta dejar el dulce para siempre, solo hay que aprender a elegir mejor. Aquí tienes una chuleta para tu día a día: 

Si quieres... Quitar el azúcar del café  
Cambia esto... Azúcar blanco  
Por esto... Canela + un toque de stevia 

Si quieres... Mejorar el yogur
Cambia esto... Yogur azucarado
Por esto... Yogur natural + fruta + chía + canela

Si quieres... El antojo de media tarde 
Cambia esto... Galletas o bollería
Por esto... 1 o 2 dátiles + un puñado de nueces 

Si quieres... Avena más rica 
Cambia esto... Avena con miel 
Por esto... Avena + vainilla + cacao puro 


La regla de oro (No te saltes esto) 
Si vas a comer algo dulce, nunca lo hagas sola. El azúcar en solitario es como tirar gasolina al fuego; te da un subidón rápido y un bajón más rápido aún. 


Acompaña siempre el dulce con proteína o grasa. 

  • ¿Te apetece una fruta? Cómela con un puñado de almendras.
  •  ¿Quieres un postre? Asegúrate de haber comido proteína en la comida anterior. 

La proteína y la grasa actúan como un "freno", haciendo que el dulce se absorba despacio. Así evitarás esos antojos nocturnos que aparecen cuando el azúcar cae en picado después de cenar. 


Cuéntame: ¿Cuál es el momento del día en el que más te atacan las ganas de dulce? ¡Vamos a ver cómo podemos hackearlo juntas!

Por cierto, si sientes que a veces no sabes qué picar para no arruinar tu equilibrio hormonal, he diseñado una Mini guía gratuita para ti: 'Snacks dulces pero salvadores'.

Es un recurso práctico de 6 páginas, súper fácil de leer y entender, con ideas deliciosas y trucos para disfrutar del dulce respetando tus hormonas y evitando esos bajones de energía.

Puedes descargarla aquí gratis y tenerla siempre a mano en tu móvil o imprimirla para consultarla cuando más la necesites.

 Mujer negra hermosa