Menopausia y el efecto "Globo": Cómo desinflarte y apagar la orquesta interior

mujer con la barriga hinchada

¿Sufres de hinchazón abdominal y gases en la menopausia? 

Antes, podías devorar un banquete sin inmutarte. Ahora, hasta un plato de ensalada te hace sentir que has tragado un balón. ¡Únete al club! 

Desabrocharte el botón no es señal de que te hayas 'comido la vida'. Es la menopausia, cariño. Tus hormonas están de tour sin ti, y uno de sus 'recuerdos de viaje' es una digestión que ahora juega a su propio ritmo, a veces caprichoso. El resultado: hinchazón, pesadez y gases. 

Pero tranquila, que no tienes que resignarte a vivir inflada. Hoy te traigo la ciencia detrás de esta digestión lenta y tres aliadas verdes (remedios naturales) que te cambiarán la vida. 

Ah, y atención porque se viene lo bueno: al final te cuento el Bonus track, un remedio sorpresa que potencia a todas las demás (y casi nadie menciona).


¿Por qué me siento como un pez globo? (La ciencia, breve y clara)


La disminución de estrógenos afecta directamente la producción de bilis y ralentiza el movimiento de los intestinos (peristaltismo).

Piénsalo así: antes tu digestión iba por una autopista a 120 km/h; ahora, con la bajada hormonal, va por una carretera secundaria llena de baches. La comida pasa más tiempo en el intestino, fermenta más y... voilà: se produce el temido gas.

carretera con un antes y un despues

Y si sabemos qué lo causa, ahora toca saber cómo desactivarlo: necesitamos carminativos (sustancias que ayudan a expulsar gases) y antiespasmódicos.


Aquí tienes a tus tres nuevos mejores amigos del reino vegetal: 


Taza caleinte de infusion semillas de hinojo


1. Hinojo (Semillas): El desinflador oficial 

Si el hinojo tuviera un cargo en una empresa, sería "Gerente de evacuación de aire". Es el carminativo por excelencia. 

La Verdad científica: Las semillas de hinojo contienen anetol, un compuesto que relaja los músculos lisos del tracto digestivo. Esto evita que el gas se quede atrapado haciendo presión y ayuda a disiparlo sin dolor. 

Cómo usarlo: Mastica media cucharadita de semillas justo después de una comida copiosa (como hacen en los restaurantes indios) o prepáralas en infusión. 

Seamos claras: si después de comer tu vientre empieza a sonar como una orquesta de viento desafinando, dales un tiquete de salida con el hinojo. El gas debe ser una anécdota graciosa, no el protagonista ruidoso de tu reunión de la tarde. 

Taza de infusion  de menta caliente


2. Menta (Menta Piperita): El "No Molestar" de tu intestino 

La menta es mucho más que un sabor para chicles; es un relajante muscular potente. 

La Verdad científica: El aceite de menta ha demostrado en múltiples estudios clínicos ser efectivo para el SII (Síndrome de Intestino Irritable). Actúa bloqueando los canales de calcio en los músculos del intestino, lo que detiene los espasmos (retortijones) y alivia esa sensación de "nudo". 

Cómo usarlo: Una infusión caliente es deliciosa. Si eres más atrevida, un par de gotas de aceite esencial de grado alimenticio en agua tibia hacen maravillas. 

⚠️ Nota importante: Si tu menopausia te ha traído también acidez o reflujo, ve con cuidado con la menta, ya que puede relajar demasiado la entrada del estómago. Si no es tu caso, ¡adelante! 


Taza humeante de infusion de manzanilla


3. Manzanilla (Matricaria recutita): El bálsamo de la abuela (que tenía razón) 

A veces la hinchazón viene acompañada de estrés. Y ahí es donde entra la reina de la calma. 

La verdad científica: La manzanilla es carminativa, pero su superpoder es ser antiinflamatoria y sedante suave. Como el intestino y el cerebro están conectados (el eje intestino-cerebro), calmar tus nervios ayuda automáticamente a calmar tu digestión irritada. 

Cómo usarlo: Una infusión bien cargada. Tápala mientras reposa para que no se escapen los aceites volátiles que son los que curan. 

El veredicto: Es ideal para esa hinchazón de "final del día", cuando lo único que quieres es ponerte el pijama y olvidar el mundo. 


🌟 BONUS TRACK: El invitado sorpresa 

Lo prometido es deuda. Ya tienes el hinojo, la menta y la manzanilla, pero aquí te dejo el "ingrediente secreto" para completar tu botiquín natural: 

taza con infusion y un jengibre


4. Jengibre: El acelerador metabólico ¿Por qué es el bonus? 

La receta maestra: Si te sientes muy hinchada, ralla un poco de jengibre fresco en tu té de hinojo. Es como ponerle un motor turbo a tu digestión. 

Porque ataca la raíz del problema: la lentitud. El jengibre es un procinético, lo que significa que ayuda a que el estómago se vacíe más rápido hacia el intestino delgado, dejando menos tiempo para que la comida fermente y cree gas. 


En resumen, la menopausia es una etapa de cambios, pero no tienes por qué sufrirlos en silencio (ni tú, ni tu orquesta interior). Ten estas hierbas a mano, escucha a tu cuerpo y recuerda: un vientre feliz es el primer paso para un día feliz. 

Mesa con diferentes plantas medicinales y una taza de infusion

¿Cuál de estas plantas vas a probar primero? ¡Cuéntame en los comentarios! Te leo.❤️